445.1. Repetir una acción no identifica su mecanismo

Una persona puede volver a comprobar algo porque juzga insuficiente la primera revisión, porque desconfía de su recuerdo, porque el objeto revisado cambia con el tiempo o porque la secuencia arranca casi sola ante una señal conocida. Vista desde fuera, la conducta puede ser idéntica en todos esos casos. Para explicar por qué se mantiene hay que saber qué esperaba obtener la persona, qué obtuvo efectivamente y cómo cambió su experiencia después de actuar.

Repetir tampoco es, en sí mismo, un signo de problema. Cuando una condición externa varía, comprobar de nuevo aporta información real; cuando cada observación es poco fiable, reunir varias reduce la incertidumbre. El número de repeticiones no permite decidir por sí solo si existe una dificultad clínica ni qué proceso la sostiene.

Una descripción útil conserva lo que el recuento omite: la urgencia con que aparece la acción, el esfuerzo por resistirla, la sensación de que algo quedó incompleto y lo que todo ello cuesta en la vida diaria. Algunos de estos rasgos pueden formularse como expectativas sobre resultados; otros, como la sensación de incompletitud, no se traducen con facilidad a una probabilidad. Un modelo centrado en la incertidumbre puede capturar parte de la secuencia y dejar sin representar su significado para quien la vive.

A continuación se comparan dos reglas formales capaces de generar repetición persistente: una regla de búsqueda de información y una tendencia de respuesta aprendida. Ambas son modelos didácticos, construidos para el contraste y no para describir a una persona concreta. Producen la misma conducta mientras las condiciones se mantienen y divergen cuando cambia la contingencia, lo que permite identificar qué observaciones distinguirían una explicación de otra. Ningún parámetro de estos modelos debe leerse como sinónimo de compulsividad.

Se trata de obtener mecanismos parciales que puedan someterse a prueba. Una formulación clínica tendrá que integrarlos con la experiencia y el contexto de la persona, y admitir que en una misma secuencia pueden coexistir varias contribuciones.

445.2. Conducta dirigida a resultados y respuesta habitual

Una acción dirigida a resultados depende de la consecuencia que se espera obtener y del valor que esa consecuencia tiene en el momento de actuar. Una respuesta habitual se define, en términos operacionales, por una menor sensibilidad a cambios pertinentes en ese valor o en la contingencia entre acción y resultado, evaluada en condiciones de prueba. La rapidez, la frecuencia o la impresión subjetiva de automatismo no bastan para establecer la distinción.

Gillan y colaboradores (2011) estudiaron ese equilibrio en 21 pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo y 30 participantes sanos. Tras aprender a responder ante estímulos para obtener ciertos resultados, los participantes realizaron una prueba de devaluación instruida y una prueba de «deslices de acción», en las que debían dejar de responder por resultados que ya no eran deseables, además de un cuestionario sobre las relaciones entre estímulos, respuestas y resultados. Los pacientes aprendieron la tarea con precisión comparable a la de los controles, pero rindieron peor en la devaluación, respondieron más a estímulos asociados con resultados devaluados y conocían peor los resultados de sus respuestas, aunque no las respuestas mismas. Los autores señalan como limitación importante que casi todos los pacientes recibían medicación serotoninérgica, y advierten que sus datos indican un control dirigido a metas debilitado más que una formación de hábitos exagerada.

Trabajos posteriores han afinado esa lectura. De Wit y colaboradores (2018) no lograron inducir hábitos en personas sanas mediante entrenamiento prolongado en ninguno de cinco experimentos, y proponen como interpretación que los fallos de devaluación en personas con conductas compulsivas reflejan sobre todo un déficit del control dirigido. Gillan y colaboradores (2016), en dos muestras de población general evaluadas en línea, encontraron que un control basado en modelos más débil se asociaba principalmente con una dimensión transdiagnóstica de conducta compulsiva y pensamiento intrusivo. Son evidencias sobre procesos medidos en paradigmas específicos y no autorizan a atribuir el mismo mecanismo a cada compulsión cotidiana.

La comprensión de las contingencias es decisiva. Una persona puede mantener una respuesta después de un cambio porque no lo ha advertido, porque no confía en la información recibida o porque aún no ha podido aprenderlo. Atribuir esa persistencia a un hábito exige descartar antes esas alternativas; en el estudio de 2011, de hecho, un menor conocimiento de los resultados se correlacionó con más deslices. Un buen diseño separa la insensibilidad al resultado de la falta de información sobre él.

Una secuencia puede contener, además, componentes con grados distintos de control. El inicio puede depender de una señal habitual y los pasos siguientes, de dudas específicas. La comparación formal que sigue emplea reglas extremas para que sus predicciones sean visibles, sin suponer que las personas se dividan en tipos puros. Lo que interesa es qué debería cambiar si se modifica la información que aporta una comprobación y qué continuidad podría sostener, en cambio, una tendencia aprendida.

445.3. Comprobar para reducir incertidumbre

Supongamos una cantidad desconocida representada por una distribución gaussiana de varianza vv, y una comprobación que aporta una observación con precisión λ\lambda, es decir, con varianza de ruido 1/λ1/\lambda. Si la observación es condicionalmente independiente de la información previa, la varianza posterior es

v+=1v−1+λ.v^+=\frac{1}{v^{-1}+\lambda}.

Con logaritmo natural, la reducción de entropía es

I(v,λ)=12log⁡(1+λv).I(v,\lambda)=\frac12\log(1+\lambda v).

En el caso lineal y gaussiano esta reducción no depende del valor observado, de modo que coincide con su valor esperado y con la información mutua entre la observación y la cantidad desconocida; se mide en nats. Es una magnitud informativa y no equivale a alivio, confianza subjetiva ni beneficio clínico. Aquí sirve como criterio de una regla hipotética: comprobar mientras la información esperada supere un coste fijo.

La regla es

a=1[I(v,λ)>c].a=\mathbf 1[I(v,\lambda)>c].

Con varianza inicial 4, precisión unitaria y coste 0,12, las cuatro primeras comprobaciones aportan cerca de 0,80, 0,29, 0,18 y 0,13 nats. La quinta aportaría unos 0,11, menos que el coste, y la regla se detiene. La ganancia marginal decrece porque cada observación reduce la varianza sobre la que actuará la siguiente.

El resultado descansa en dos supuestos: que las observaciones aporten información independiente y que la cantidad revisada permanezca estable. Si la comprobación repite el mismo registro, falla la independencia; si el objeto cambia, la información anterior pierde vigencia. Explicar una repetición sostenida exige entonces identificar qué mantiene alta la ganancia esperada, qué altera el criterio de detención o qué otro mecanismo participa en la selección de la acción.

El coste se expresa en las mismas unidades que la ganancia, porque minutos y entropía no pueden sumarse directamente. Una aplicación real tendría que especificar cómo se valoran tiempo, esfuerzo y consecuencias mediante una función de utilidad común. La normalización elegida sirve para estudiar la regla de detención y no dice cuánto debería costar una comprobación real.

Reducir incertidumbre tampoco garantiza una mejor decisión. Howard (1966) propuso una teoría del valor de la información que combina probabilidades y consecuencias, con el argumento de que una medida basada solo en probabilidades no indica cuánto importa una incertidumbre a quien debe decidir. Una observación puede reducir mucho la entropía sin cambiar la acción preferible, y entonces su valor instrumental es escaso. Con todo, una persona puede valorar la certeza por sí misma aunque la decisión práctica ya esté resuelta. El modelo de este capítulo asigna a la información una utilidad directa; otra formulación haría depender ese valor de una decisión posterior.

La diferencia sugiere contrastes concretos. Puede mantenerse constante la información disponible y variar si afecta a una consecuencia posterior, o fijarse la decisión y variar la posibilidad de obtener certeza adicional. Las respuestas aclararían qué resultado sostiene la repetición, siempre que se verifique la comprensión de la tarea y las demás condiciones sigan siendo comparables.

445.4. Incertidumbre que se repone entre comprobaciones

Añadamos ahora una varianza QQ después de cada oportunidad. Puede representar la expectativa de que el estado cambie o una pérdida de confianza en la información conservada. Cuando se comprueba, la ecuación es

vt+1=vt1+λvt+Q.v_{t+1}=\frac{v_t}{1+\lambda v_t}+Q.

Cuando no se obtiene ninguna observación, la varianza solo aumenta en QQ. Ese término expresa incertidumbre del modelo y no demuestra que el mundo cambie con esa intensidad ni que exista un déficit de memoria.

Si la regla comprueba en todas las oportunidades, la varianza previa a cada comprobación converge a un punto fijo. Al igualar vt+1v_{t+1} y vtv_t se obtiene, para una precisión cualquiera, λv2−λQv−Q=0\lambda v^2-\lambda Qv-Q=0, cuya raíz positiva es v∗=12(Q+Q2+4Q/λ)v^*=\tfrac12\left(Q+\sqrt{Q^2+4Q/\lambda}\right). Con precisión unitaria queda

v2−Qv−Q=0,v∗=Q+Q2+4Q2.v^2-Qv-Q=0, \qquad v^*=\frac{Q+\sqrt{Q^2+4Q}}{2}.

Con reposición de 0,4 el valor es aproximadamente 0,863325, y la ganancia correspondiente, cercana a 0,31 nats, queda muy por encima del coste. La regla comprueba entonces en las sesenta oportunidades simuladas. La repetición procede de una evaluación persistente de la utilidad informativa, sin necesidad de ninguna tendencia habitual.

El modelo describe una creencia sobre el valor de comprobar. Si la reposición no corresponde a cambios reales, las acciones pueden ser objetivamente poco útiles aunque resulten coherentes con esa representación, y examinar la discrepancia requiere una referencia externa sobre el estado y sobre lo que aporta cada comprobación. La duda puede tener además otras fuentes: una experiencia de incompletitud, la exigencia de certeza absoluta o un significado moral quedan mal representados por una varianza gaussiana. La ecuación permite comparar una hipótesis específica y obliga a reconocer qué deja fuera.

445.5. Una tendencia aprendida que se actualiza lentamente

La regla alternativa utiliza una cantidad hth_t que resume el valor aprendido de la respuesta. Se comprueba cuando esa cantidad supera un umbral y, si la acción se realiza, se actualiza a partir de una consecuencia rtr_t:

at=1(ht>ch),ht+1=ht+η(rt−ht).a_t=\mathbf 1(h_t>c_h), \qquad h_{t+1}=h_t+\eta(r_t-h_t).

El valor inicial es 1, la tasa de actualización 0,05 y el umbral 0,2. Mientras la consecuencia vale 1, el valor no cambia y la respuesta continúa. Cuando la consecuencia desaparece, el valor se multiplica por 0,95 en cada ejecución y desciende de forma gradual.

Esta cantidad no recalcula la utilidad a partir de un modelo de la contingencia; solo se corrige con la experiencia directa, lo que permite representar una persistencia transitoria tras el cambio. Es una aproximación operacional a la influencia habitual, emparentada con el aprendizaje por refuerzo sin modelo, y no la única posible. Miller, Shenhav y Ludvig (2019) propusieron tratar los hábitos como asociaciones que se fortalecen por la mera repetición de la respuesta, sin representar valores esperados, y mostraron que ese modelo reproduce la insensibilidad a la devaluación y a la degradación de la contingencia. La elección tiene consecuencias empíricas: una regla basada en valor se debilita al retirar la consecuencia, y una basada en repetición, sobre todo cuando la acción deja de ejecutarse.

Conviene explicitar una propiedad del ejemplo. Como hth_t solo se actualiza cuando la acción ocurre, una vez bajo el umbral la regla deja de actuar y ya no puede descubrir que la consecuencia ha vuelto. Es una simplificación del modelo, no una afirmación sobre el aprendizaje humano.

El modelo informativo puede responder de inmediato si sabe que la comprobación dejó de aportar información, mientras que el de valor almacenado necesita experiencias para reducir su tendencia. La comparación presupone, por tanto, que el primero conoce el cambio y que la consecuencia relevante desaparece también para el segundo. Si una comprobación deja de informar pero sigue produciendo alivio, el resultado podría ser otro. El diseño debe especificar qué consecuencia se modifica, en lugar de llamar devaluación a cualquier cambio de tarea, y en la clínica la persistencia posterior no basta para elegir una regla sin examinar qué entendió la persona y qué resultado sigue valorando.

445.6. Cambio de contingencia y resultados reproducibles

import numpy as np

def checking(process_variance, change=False, length=60):
    variance = 4.0
    records = []
    for t in range(length):
        precision = 0.0 if change and t >= 10 else 1.0
        gain = 0.5*np.log1p(precision*variance)
        action = int(gain > 0.12)
        records.append((variance,gain,action))
        if action:
            variance = 1/(1/variance+precision)
        variance += process_variance
    return np.array(records)

stable = checking(0)
renewed = checking(0.4)
changed = checking(0.4,change=True)
habit, tendency = [], 1.0
for t in range(60):
    action = int(tendency > 0.2)
    habit.append(action)
    if action:
        reward = 1.0 if t < 10 else 0.0
        tendency += 0.05*(reward-tendency)
fixed_variance = (0.4+np.sqrt(0.4**2+4*0.4))/2
assert np.isclose(fixed_variance,0.86332495807108)
assert stable[:,2].sum() == 4
assert renewed[:,2].sum() == 60
assert changed[10:,2].sum() == 0
assert sum(habit[10:]) == 32
print('Comprobaciones con incertidumbre estable:',int(stable[:,2].sum()))
print('Con reposición de incertidumbre:',int(renewed[:,2].sum()))
print('Tras cambio: informativa y tendencia aprendida:',
      int(changed[10:,2].sum()),sum(habit[10:]))
print('Varianza fija:',fixed_variance,'tendencia final:',tendency)

Al ejecutar el código se cumplen las cinco aserciones. La condición sin reposición se detiene tras cuatro comprobaciones; la condición con reposición comprueba en las sesenta oportunidades, con una varianza previa que coincide con el punto fijo calculado. Cuando la precisión pasa a cero a partir de la undécima oportunidad, la regla informativa deja de seleccionar la acción. La tendencia aprendida realiza todavía 32 ejecuciones: tras kk ejecuciones sin consecuencia su valor es 0,95k0{,}95^k, que supera 0,2 mientras k≤31k\le 31, y la última lo deja en 0,1937, bajo el umbral.

Estos recuentos dependen de parámetros y reglas estipulados. No representan frecuencias clínicas ni permiten estimar cuánto dura una compulsión. Muestran que una conducta inicial idéntica puede descansar en mecanismos que responden de manera diferente a un cambio bien definido.

445.7. Comprobar puede modificar la confianza en el recuerdo

Van den Hout y Kindt (2003) estudiaron experimentalmente el efecto de las comprobaciones repetidas sobre la memoria con una cocina de gas virtual, comparando a quienes revisaban una y otra vez los quemadores con quienes hacían comprobaciones irrelevantes sobre otro estímulo. Según la descripción que de ese trabajo hacen los estudios posteriores, la comprobación relevante redujo la confianza en el recuerdo, su viveza y su detalle, sin alterar de forma equivalente su exactitud. Radomsky, Gilchrist y Dussault (2006) obtuvieron el mismo patrón con una cocina real en 50 estudiantes, y Coles, Radomsky y Horng (2006) lo observaron tras un número relativamente bajo de comprobaciones. La evidencia no es homogénea: Medway y Jones (2013) registraron también descensos de exactitud y efectos parecidos tras la simple exposición repetida al objeto. Son, en su mayoría, muestras no clínicas en tareas de laboratorio, que permiten separar confianza y desempeño en esas condiciones sin establecer que toda comprobación clínica tenga el mismo efecto.

Esa separación permite formular un mecanismo de mantenimiento: una acción dirigida a ganar certeza podría acabar reduciendo la confianza en lo recordado y favorecer otra ejecución. Para atribuir esa secuencia a una persona habría que registrar los cambios de confianza, el contenido del recuerdo y la conducta, y considerar explicaciones alternativas. La variable de reposición del ejemplo puede representar de manera abstracta esa pérdida de confianza, pero no se estimó a partir de estos experimentos ni reproduce sus tareas o resultados; conectar ambos niveles exige un modelo de medición.

Confianza y acción tampoco tienen por qué moverse juntas. En una tarea de inferencia predictiva, Vaghi y colaboradores (2017) observaron que 24 pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo ajustaban su confianza ante los cambios del entorno de manera semejante a 25 controles, mientras que sus acciones dependían en exceso del último resultado y aprovechaban poco la información acumulada. El acoplamiento entre acción y confianza fue más débil en los pacientes y se asoció con mayor gravedad sintomática. El estudio es pequeño y el análisis no fue ciego, pero ilustra que una creencia bien calibrada no garantiza una conducta acorde.

Una respuesta correcta no demuestra ausencia de duda, y una duda intensa no demuestra que el recuerdo sea incorrecto. El problema clínico puede residir en la calidad de la información disponible, pero también en el modo en que la incertidumbre se usa para decidir.

445.8. Información nueva y repetición del mismo registro

La fórmula de ganancia supone que cada comprobación añade una observación independiente. Si se revisa una y otra vez la misma imagen o el mismo recuerdo, las observaciones pueden compartir errores, y tratar cada repetición como evidencia nueva exagera la reducción de incertidumbre que permitiría una combinación correcta.

Esa dependencia puede representarse con un componente de error común. Si cada observación es yk=x+ec+eky_k=x+e_c+e_k, con un error compartido de varianza σc2\sigma_c^2 y errores propios independientes de varianza σ2\sigma^2, el error del promedio de nn observaciones tiene varianza

Var⁡(yˉn−x)=σc2+σ2n.\operatorname{Var}(\bar y_n-x)=\sigma_c^2+\frac{\sigma^2}{n}.

El primer término no disminuye con el número de comprobaciones. Con σc2=0,25\sigma_c^2=0{,}25 y σ2=1\sigma^2=1, esa varianza pasa de 1,25 con una observación a 0,35 con diez y a 0,26 con cien, sin bajar nunca de 0,25. La ganancia marginal cae más deprisa de lo que indica la fórmula independiente, y un agente que ignore esa estructura esperará una certeza creciente que la experiencia no le dará.

La repetición puede alterar también la calidad de la observación: a veces aumenta la familiaridad sin añadir detalle discriminativo y otras mejora la detección de un error real. Boschen, Wilson y Farrell (2011) encontraron que, cuando el color de la cocina virtual cambiaba cada cinco ensayos, la confianza en el recuerdo no disminuía de forma significativa, a diferencia de lo que ocurría con el estímulo invariable. La dirección del efecto depende del procedimiento y del objeto revisado.

Un contraste pertinente compara comprobaciones que aportan información independiente con repeticiones del mismo material. Si la conducta responde igual en ambos casos, una explicación puramente informativa necesita revisión o una hipótesis sobre cómo representa la persona esa diferencia; si cambia según la calidad de la información, se obtiene apoyo para una sensibilidad específica a ese componente. La evaluación debe distinguir, por último, entre la información objetivamente disponible y la utilidad que se le atribuye, porque una persona puede creer que una repetición añade evidencia aunque el diseño indique lo contrario.

445.9. El criterio de detención

Toda secuencia de comprobación necesita una regla que decida cuándo la información es suficiente. En el ejemplo, esa regla compara la ganancia marginal con el coste; otra podría exigir que la varianza descienda por debajo de un valor fijo. Ante las mismas observaciones, ambas pueden producir cantidades distintas de repetición.

Si la meta fuera una incertidumbre exactamente nula bajo un modelo con ruido, ninguna cantidad finita de observaciones independientes la alcanzaría, porque la varianza posterior tras nn observaciones, 1/(v−1+nλ)1/(v^{-1}+n\lambda), sigue siendo positiva. La repetición continuaría aunque la información mejore con regularidad. Este mecanismo difiere de la reposición de incertidumbre: en un caso la meta queda fuera de alcance y en el otro se pierde parte de lo ya obtenido.

Hay evidencia experimental compatible con criterios de detención más exigentes. Hauser y colaboradores (2017) estudiaron a 40 jóvenes sin diagnóstico psiquiátrico, seleccionados por puntuaciones altas o bajas en rasgos obsesivo-compulsivos, con una tarea en la que se destapaban cartas antes de decidir qué color predominaba. Cuando destapar no tenía coste, el grupo de alta compulsividad muestreó más; cuando cada carta reducía la recompensa posible, ambos grupos muestrearon menos y la diferencia dejó de ser significativa. El modelado atribuyó el muestreo adicional a un umbral de decisión que tardaba más en descender. Los autores reconocen que la muestra es modesta.

En la clínica, el criterio puede explorarse preguntando qué resultado permitiría detener la acción y observando si permanece estable. Necesitar recordar con total viveza, sentir que la tarea quedó completa o descartar cualquier posibilidad de daño son metas distintas que pueden requerir modelos distintos. El criterio puede incluso cambiar durante la secuencia, cuando una comprobación suscita una duda nueva o desplaza la atención a otro detalle; contar entonces las repeticiones como si respondieran a la misma pregunta induce a error. La formulación debe identificar tanto la condición de inicio como la de finalización, porque una intervención podría modificar la secuencia sin cambiar la expectativa inicial.

445.10. Costes, responsabilidad y valor de las consecuencias

Una probabilidad pequeña puede motivar una comprobación cuando la consecuencia se considera muy grave. La conducta depende de cómo se combinan expectativa y valoración, de modo que inferir una probabilidad exagerada solo a partir de la repetición puede pasar por alto ese componente decisional.

El modelo cognitivo de la comprobación compulsiva de Rachman (2002) hace explícita esa combinación. Según la síntesis de Parrish y Radomsky (2006), la teoría sostiene que el impulso de comprobar aumenta por efecto de tres «multiplicadores cognitivos» (la responsabilidad percibida por el daño, su probabilidad percibida y su gravedad percibida) y que un mecanismo autoperpetuante mantiene la comprobación una vez iniciada. Es una teoría con apoyo experimental desigual; en el propio estudio de Parrish y Radomsky, con 100 participantes no clínicos, la responsabilidad percibida elevada se asoció con la persistencia del impulso de comprobar y de la duda.

La responsabilidad modifica el valor atribuido a un error. Una persona puede considerar que una omisión tendría un significado moral particular aun reconociendo que el evento es improbable, y ese contenido no debe reducirse automáticamente a una varianza elevada. El coste de comprobar tampoco es constante: incluye tiempo, esfuerzo, actividades interrumpidas y efectos sobre las relaciones, a veces inmediatos y a veces acumulados. Una regla que solo considere el alivio de la próxima ejecución no representará esas consecuencias demoradas.

La formalización puede incorporar pérdidas asimétricas y costes de oportunidad, aunque asignar números no sustituye la indagación de su significado, y una estimación obtenida a partir de elecciones puede reunir motivos que el modelo no distingue. El análisis de costes ayuda sobre todo a formular contrastes: qué ocurre cuando cambia el esfuerzo de comprobar, cuando aparece una alternativa valiosa o cuando se modifica la interpretación de la consecuencia.

445.11. Secuencias conductuales y unidades de análisis

Una comprobación puede incluir mirar, tocar, recordar, repetir una frase y pedir confirmación. Tratarla como una acción binaria facilita el cálculo, pero puede ocultar transiciones en las que cambia el mecanismo: la primera revisión puede aportar información y las siguientes responder a otra dificultad.

La unidad de análisis depende de la pregunta. Si interesa la decisión de iniciar una rutina, basta registrar su aparición ante una señal; si interesa la dificultad para detenerse, importa cómo evoluciona la secuencia desde dentro; si preocupa la interferencia funcional, cuentan el tiempo total y las actividades desplazadas. Registrar cada movimiento sin una hipótesis produce muchos datos y poca comprensión, por lo que conviene elegir los puntos en que las explicaciones predicen diferencias, como el momento posterior a una comprobación que debería haber bastado o el que sigue a un cambio claro de contingencia.

El contenido subjetivo puede variar entre esos puntos. Una persona puede empezar con una duda concreta y terminar repitiendo para alcanzar una sensación de corrección, y un modelo exclusivamente probabilístico describiría mal esa segunda parte. A lo largo del tiempo, además, una disminución del número de rutinas puede coexistir con una mayor duración de cada una, diferencia que un indicador global de frecuencia perdería.

445.12. Confirmación interpersonal y consecuencias recíprocas

La búsqueda de confirmación puede involucrar a otras personas. Una respuesta tranquilizadora suele reducir el malestar inmediato y modificar la probabilidad de nuevas consultas, y el interlocutor también aprende: puede contestar cada vez más rápido, demorar su respuesta o cambiar su forma de participar. La secuencia pertenece entonces a una interacción.

La literatura cognitiva ha tratado esta búsqueda como una forma de comprobación. Rachman (2002), según la misma síntesis de Parrish y Radomsky (2006), la describió como una comprobación «por delegación» que intenta repartir la responsabilidad por un posible daño. En un estudio cualitativo con 20 personas que buscaban confirmación de manera excesiva, la mitad con trastorno obsesivo-compulsivo y la otra mitad con ansiedad por la salud, Halldorsson y Salkovskis (2017) identificaron como funciones compartidas reducir la amenaza percibida y obtener seguridad; diluir la responsabilidad apareció con más frecuencia en el grupo obsesivo, y la necesidad de certeza solo en él. Con un cuestionario retrospectivo aplicado a 153 personas con trastorno obsesivo-compulsivo, 50 con trastorno de pánico y 52 controles, Salkovskis y Kobori (2015) encontraron que los grupos clínicos describían alivio a corto plazo tras la confirmación, seguido de un retorno del malestar y del impulso de volver a preguntar que los controles no referían. Ambos trabajos se basan en relatos de los participantes y no observan la interacción directamente.

Una hipótesis de mantenimiento propone que la confirmación externa sustituye oportunidades de decidir con información propia; otra recuerda que la respuesta puede aportar datos necesarios en un entorno realmente incierto. La evaluación debe establecer qué se pregunta, qué información posee cada participante y qué función cumple la consulta. Repetir la misma garantía, por otra parte, no equivale a obtener una observación independiente, y la estructura de dependencia descrita en la sección 445.8 se aplica también aquí.

Como un cambio de conducta del interlocutor altera varias condiciones a la vez, su efecto no identifica un único mecanismo. Una formulación útil describe la contribución de cada participante sin atribuir culpas por el mantenimiento, y reconoce que la respuesta social puede ser al mismo tiempo parte del contexto y consecuencia de la conducta que se intenta explicar.

445.13. Repetición bajo cambios de contingencia

En el código, la manipulación elimina la información aportada por una comprobación después de diez oportunidades. El modelo informativo conoce ese cambio, porque la ganancia se calcula con la precisión vigente, y se detiene de inmediato; la tendencia aprendida continúa mientras actualiza su valor. La diferencia sería menos nítida si el cambio no se comunicara o si el resultado conservara alguna utilidad.

Un diseño experimental debe verificar que la persona conoce la contingencia antes de atribuir su persistencia al control habitual, y evitar que una tarea demasiado exigente produzca errores por falta de atención o de comprensión. Tampoco la ausencia de respuesta inmediata establece una insensibilidad absoluta: si las contingencias variaron antes de manera intermitente, mantener una expectativa puede ser razonable, y el modelo debe considerar qué experiencia previa justifica la tasa de cambio que se le asigna.

Comparar el efecto de una instrucción con el de la experiencia directa puede ser informativo, porque una regla basada en un modelo explícito puede responder a una instrucción creíble y otra puede necesitar resultados vividos. La credibilidad de la instrucción pasa entonces a formar parte del diseño; en el estudio de Gillan y colaboradores (2011), precisamente, la devaluación era instruida. El contraste evalúa una predicción acotada sobre el control de la acción y no debe convertirse en una prueba clínica universal de compulsividad.

445.14. Un caso hipotético de comprobación antes de salir

Una persona revisa varias veces una tarea doméstica antes de salir de casa. Cuenta que al principio solo quiere confirmar que la dejó hecha y que, a medida que repite, el recuerdo se vuelve menos nítido. La conducta le consume tiempo y la hace llegar tarde.

Una explicación informativa supone que cada comprobación se percibe como insuficiente o que la incertidumbre reaparece con rapidez. Otra atribuye la secuencia a una tendencia de respuesta que se activa con la preparación para salir. Una tercera sostiene que el criterio de detención exige una sensación subjetiva que no coincide con la información objetiva disponible.

La observación puede registrar qué pregunta intenta resolver cada repetición, qué información nueva aporta y qué cambia en la confianza o el malestar. También importa saber si la tarea puede realmente modificarse entre una comprobación y otra; el contexto debe examinarse antes de calificar la respuesta de desproporcionada.

Si la persona reconoce que una repetición ya no aporta información y aun así continúa, el dato limita una versión simple del modelo informativo, pero no demuestra un hábito. Puede estar buscando alivio o sensación de completitud, y el hallazgo de Vaghi y colaboradores (2017) recuerda que saber algo y actuar en consecuencia pueden disociarse. El caso es ficticio. Su resolución consiste en desagregar la secuencia y formular contrastes, lo que puede orientar un seguimiento de baja carga que registre experiencia, acciones y consecuencias sin convertir cada episodio en una evaluación extensa.

445.15. Identificabilidad de las reglas

Una serie de acciones repetidas puede ajustarse con un coste bajo, con una incertidumbre alta, con una actualización lenta o con una tendencia aprendida intensa. Si solo se registra el número de comprobaciones, varios conjuntos de parámetros serán compatibles con los datos, y la bondad del ajuste no garantiza que se haya identificado el mecanismo.

El diseño necesita variaciones que afecten de forma diferente a cada regla. Cambiar la calidad de la información puede distinguir una respuesta informativa de otra poco sensible a ella; cambiar el coste puede revelar sensibilidad a las consecuencias, como en las condiciones con y sin coste de muestreo de Hauser y colaboradores (2017); cambiar la contingencia, tras comprobar que la persona la entendió, aporta otro contraste. Las medidas subjetivas añaden información, aunque una escala de confianza puede variar por la forma de interpretarla o por las demandas de la tarea, y ningún número da acceso directo a una cantidad interna.

La recuperación de parámetros en datos simulados ayuda a saber si el diseño contiene información suficiente. Si un procedimiento confunde sistemáticamente la reposición de incertidumbre con la tendencia aprendida, sus estimaciones clínicas exigen cautela, y un modelo más simple puede ser preferible. La comparación debe incluir además predicciones fuera de los datos de ajuste, porque una regla que explica bien una secuencia pasada puede fallar cuando cambian el contexto o el resultado.

445.16. Cambio conductual y experiencia subjetiva

Que disminuyan las repeticiones no implica que haya disminuido la duda. Una persona puede detenerse por falta de tiempo, por una obligación externa o por una decisión deliberada a pesar de un malestar persistente. A la inversa, el malestar puede disminuir sin una reducción equivalente de la repetición, cuando una secuencia se conserva como rutina pero se vuelve menos angustiosa. Ambos cambios pueden ser relevantes sin corresponder a la misma modificación de mecanismo.

La evaluación funcional añade otro nivel. Dedicar menos tiempo a comprobar puede permitir recuperar actividades aunque persistan algunas conductas, mientras que una frecuencia menor puede coincidir con episodios más largos. El resultado elegido debe corresponder a la dificultad que motivó la formulación.

Los modelos de este capítulo representan acciones y cantidades internas abstractas. Para valorar un beneficio clínico se necesitan medidas de sufrimiento, de interferencia y de los objetivos de la persona, y la ganancia de información calculada no sustituye ninguna de ellas. Una formulación longitudinal puede identificar qué cambió primero y qué permaneció, pero la mejoría de un indicador no valida por sí sola la explicación causal que la acompañaba.

445.17. Qué queda contrastado por los ejemplos

Por deducción a partir de sus supuestos, y con verificación por simulación, la regla informativa se detiene cuando la incertidumbre disminuye y repite de forma sostenida cuando se repone entre oportunidades. La regla de valor aprendido muestra persistencia transitoria después de perder una consecuencia. Ambas producen continuidad por razones distintas y anticipan respuestas diferentes a una modificación bien definida. Son propiedades de los modelos, no hallazgos empíricos, y no permiten identificar esos parámetros con un trastorno ni inferirlos de una entrevista.

Los estudios citados aportan evidencia empírica con alcances distintos. Los trabajos sobre devaluación y control basado en modelos sugieren un control dirigido a metas debilitado en personas con rasgos o diagnósticos compulsivos. Los experimentos sobre comprobación repetida muestran, sobre todo en muestras no clínicas, una pérdida de confianza en el recuerdo con exactitud en general preservada. Los estudios sobre umbrales de decisión y sobre la disociación entre confianza y acción señalan otras vías por las que la repetición puede sostenerse. Integrarlos exige conservar las tareas, las muestras y los límites de cada uno, y una formulación individual puede servirse de ellos para organizar preguntas sin presentar una conducta repetitiva como prueba de un mecanismo único.

Referencias

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Coles, M. E., Radomsky, A. S. y Horng, B. (2006). Exploring the boundaries of memory distrust from repeated checking: Increasing external validity and examining thresholds. Behaviour Research and Therapy, 44, 995–1006. DOI.

de Wit, S., et al. (2018). Shifting the balance between goals and habits: Five failures in experimental habit induction. Journal of Experimental Psychology: General, 147(7), 1043–1065. DOI.

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