De la periodicidad impuesta a la periodicidad generada por el sistema

El capítulo 41 separó tres maneras de obtener movimiento oscilatorio con un oscilador lineal. En el conservativo, la energía inicial fija una órbita periódica que persiste porque no hay disipación, mientras que en el amortiguado libre la amplitud decrece a cada cruce del equilibrio. En el forzado, una entrada periódica externa repone la energía disipada y sostiene una respuesta periódica.

Existe una cuarta posibilidad. Un sistema autónomo puede mantener una oscilación sin fuerza periódica externa y sin conservar la amplitud inicial. Trayectorias que parten de estados muy distintos pueden acercarse a una misma órbita cerrada, de modo que la periodicidad pertenece a la organización interna del campo. El objeto geométrico que describe esta situación es el ciclo límite.

La palabra «límite» puede inducir a error. En sistemas dinámicos, un ciclo límite es una órbita periódica aislada, es decir, una órbita cerca de la cual no hay otras órbitas periódicas. Puede atraer a las trayectorias vecinas, repelerlas o atraerlas por un lado y repelerlas por el otro. La atracción es una propiedad adicional que debe establecerse aparte.

Este capítulo desarrolla la distinción con dos osciladores no lineales. El oscilador de Duffing conservativo muestra que la no linealidad puede hacer que el período dependa de la amplitud sin seleccionar ninguna amplitud. El oscilador de Van der Pol muestra cómo un amortiguamiento que depende del estado puede inyectar energía en una región del plano y extraerla en otra hasta sostener una órbita periódica aislada y estable. La comparación usa herramientas de los capítulos 35 a 39 y extiende el balance de energía del capítulo 41.

Un oscilador no lineal sin ciclos límite

Consideremos el oscilador de Duffing sin amortiguamiento ni fuerza externa, escrito en variables adimensionales,

x¨+x+βx3=0,β>0.\ddot x+x+\beta x^3=0,\qquad \beta>0.

Como la posición y el tiempo ya están escalados, β\beta es adimensional. En una coordenada con unidades, el coeficiente del término cúbico tendría que llevar las unidades necesarias para que ese término tenga las dimensiones de una aceleración. Con v=x˙v=\dot x el sistema es

x˙=v,v˙=−x−βx3.\dot x=v,\qquad \dot v=-x-\beta x^3.

Al multiplicar la ecuación por x˙\dot x se obtiene

ddt(v22+x22+βx44)=0,\frac{d}{dt}\left(\frac{v^2}{2}+\frac{x^2}{2}+\frac{\beta x^4}{4}\right)=0,

de modo que

E(x,v)=v22+V(x),V(x)=x22+βx44,E(x,v)=\frac{v^2}{2}+V(x),\qquad V(x)=\frac{x^2}{2}+\frac{\beta x^4}{4},

es una integral primera. Para β>0\beta>0 el potencial crece sin límite cuando ∣x∣→∞|x|\to\infty y cada nivel E>0E>0 es una curva cerrada alrededor del origen (figura 42.1a). Todas las soluciones no nulas son periódicas y forman una familia continua parametrizada por la energía. Ninguna de esas órbitas está aislada. Por eso ninguna es un ciclo límite.

La no linealidad sí introduce una diferencia respecto del oscilador armónico, porque el período depende de la amplitud. Una trayectoria que parte de x(0)=A>0x(0)=A>0 con v(0)=0v(0)=0 tiene energía EA=V(A)E_A=V(A). Durante el cuarto de ciclo en que xx desciende desde AA hasta cero se cumple v=−2[EA−V(x)]v=-\sqrt{2[E_A-V(x)]}. Como dt=dx/vdt=dx/v y el potencial es simétrico, el período completo vale

T(A)=4∫0Adx2[EA−V(x)].T(A)=4\int_0^A\frac{dx}{\sqrt{2[E_A-V(x)]}}.

El cambio de variable x=Aux=Au separa la dependencia en AA. Como

EA−V(Au)=A22(1−u2)[1+βA22(1+u2)],E_A-V(Au)=\frac{A^2}{2}(1-u^2)\left[1+\frac{\beta A^2}{2}(1+u^2)\right],

el factor AA se cancela y queda

T(A)=4∫01du(1−u2)[1+12βA2(1+u2)].T(A)=4\int_0^1\frac{du}{\sqrt{(1-u^2)\left[1+\tfrac12\beta A^2(1+u^2)\right]}}.

Esta forma responde la pregunta sin integrar la ecuación de movimiento. En el oscilador armónico el corchete vale uno y la integral da T=2πT=2\pi para cualquier amplitud. Con β>0\beta>0 el corchete crece con AA para cada uu, por lo que el integrando disminuye y el período decrece estrictamente con la amplitud, desde 2π2\pi cuando A→0A\to0. El resorte adimensional es endurecedor, porque el término cúbico aumenta la fuerza restauradora en las excursiones grandes.

El cuadro 42.1 recoge tres valores con β=1\beta=1. Coinciden hasta el noveno decimal con la integración numérica de la ecuación de movimiento y con la expresión exacta T=4K(k)/1+βA2T=4K(k)/\sqrt{1+\beta A^2}, donde KK es la integral elíptica completa de primera especie y k2=βA2/(2(1+βA2))k^2=\beta A^2/\bigl(2(1+\beta A^2)\bigr).

Cuadro 42.1. Período del oscilador de Duffing conservativo con β=1\beta=1 para tres amplitudes iniciales.

Amplitud AAPeríodo T(A)T(A)
0,55,768846
1,04,768022
2,03,179723
Órbitas cerradas de Duffing conservativo y período según amplitud: disminuye con un resorte endurecedor y crece con uno blando.
Figura 42.1. Oscilador de Duffing conservativo. En el panel (a), las órbitas con β = 1 y amplitudes entre 0,5 y 2 forman una familia continua de curvas cerradas. En el panel (b), el período disminuye con la amplitud en el resorte endurecedor, donde los puntos marcan los valores del cuadro 42.1. En el resorte blando con β = −1 crece sin límite cuando la amplitud se acerca a 1. La línea punteada indica el período 2π del oscilador armónico. Ampliar figura ↗

La integral separa también dos preguntas que suelen mezclarse. Que el período dependa de la amplitud es una propiedad temporal de cada órbita. Que exista un ciclo límite es una propiedad geométrica del conjunto de órbitas periódicas. El oscilador de Duffing conservativo tiene la primera sin la segunda. Un oscilador no lineal que mantiene su oscilación no tiene, por tanto, necesariamente un ciclo límite.

Órbita periódica, solución periódica y ciclo límite

Sea un sistema autónomo suave

z˙=F(z),z∈R2.\dot{\mathbf z}=\mathbf F(\mathbf z),\qquad \mathbf z\in\mathbb R^2.

Una solución no constante z(t)\mathbf z(t) es periódica si existe T>0T>0 tal que z(t+T)=z(t)\mathbf z(t+T)=\mathbf z(t) para todo tt. El menor de esos valores es su período mínimo. La órbita periódica es el conjunto

Γ={z(t):0≤t<T}.\Gamma=\{\mathbf z(t):0\le t<T\}.

Una misma órbita corresponde a infinitas soluciones, obtenidas mediante desplazamientos temporales z(t+t0)\mathbf z(t+t_0), por lo que hay que distinguir la curva geométrica de cada una de sus parametrizaciones. En un sistema autónomo con unicidad de soluciones, una trayectoria que vuelve exactamente a un estado ya visitado repite desde allí la misma evolución y es periódica. La conclusión no vale para una proyección incompleta de un sistema forzado, donde dos puntos iguales en el plano (x,v)(x,v) pueden tener fases distintas de la fuerza externa, como vimos en el capítulo 41.

Una órbita periódica Γ\Gamma es un ciclo límite si tiene un entorno que no contiene otra órbita periódica. Las circunferencias del oscilador armónico y las curvas de energía de Duffing violan justamente esa condición de aislamiento.

El aislamiento tampoco implica atracción. En coordenadas polares, el sistema

r˙=r(r−1),θ˙=1,\dot r=r(r-1),\qquad \dot\theta=1,

tiene la órbita periódica r=1r=1, que es aislada y por tanto un ciclo límite. Una perturbación con r>1r>1 se aleja hacia radios mayores y una con 0<r<10<r<1 se desplaza hacia el origen, de modo que el ciclo es repulsivo. Con r˙=r(1−r)2\dot r=r(1-r)^2 la órbita r=1r=1 atrae a las trayectorias interiores y repele a las exteriores, un caso que se denomina semiestable. Cuando interese la recuperación tras una perturbación hablaremos de ciclo límite estable o de atractor periódico.

Estabilidad orbital y sección de Poincaré

En un equilibrio, la estabilidad asintótica exige que las trayectorias próximas converjan al mismo punto. Una órbita periódica tiene una dirección especial, la tangente al ciclo. Una perturbación que solo cambia la fase no tiene por qué desaparecer, porque dos soluciones pueden recorrer la misma curva con un desfase constante.

La noción adecuada es, por eso, la estabilidad orbital. Se mide la distancia del estado a la curva,

dist⁡(z,Γ)=inf⁡q∈Γ∥z−q∥,\operatorname{dist}(\mathbf z,\Gamma)=\inf_{\mathbf q\in\Gamma}\|\mathbf z-\mathbf q\|,

y se dice que la órbita es orbitalmente atractiva si dist⁡(z(t),Γ)→0\operatorname{dist}(\mathbf z(t),\Gamma)\to0 para todo estado inicial suficientemente próximo. Esta convergencia no exige que ∥z(t)−zΓ(t)∥\|\mathbf z(t)-\mathbf z_\Gamma(t)\| tienda a cero para una parametrización con la fase fijada de antemano. En general hay que ajustar una fase asintótica, que depende de la condición inicial.

La herramienta local más directa es la sección de Poincaré (Guckenheimer y Holmes, 1983). Se escoge una curva Σ\Sigma transversal al flujo que corte al ciclo en un punto. Para los estados de Σ\Sigma próximos a ese punto se sigue el flujo hasta el siguiente retorno a Σ\Sigma, lo que define un mapa unidimensional PP sobre una coordenada ss de la sección. El ciclo corresponde a un punto fijo, P(s∗)=s∗P(s^*)=s^*. Si ∣P′(s∗)∣<1|P'(s^*)|<1, el punto fijo es localmente atractivo y la órbita es transversalmente estable. Si ∣P′(s∗)∣>1|P'(s^*)|>1, es repulsiva. El caso ∣P′(s∗)∣=1|P'(s^*)|=1 no queda decidido por la linealización y requiere términos de orden superior, como ocurre con el ciclo semiestable anterior.

En el plano, además, PP es creciente. Dos trayectorias distintas no pueden cortarse, de manera que el orden de dos puntos sobre la sección se conserva en el retorno siguiente. Un ciclo estable corresponde entonces a 0<P′(s∗)<10<P'(s^*)<1.

La construcción reduce localmente una pregunta sobre una órbita continua a una pregunta sobre el punto fijo de un mapa discreto. No demuestra que el ciclo exista ni describe su cuenca global. Elimina, en cambio, la dirección tangente, que en un sistema autónomo es neutral. Si zΓ(t)\mathbf z_\Gamma(t) es solución, también lo es zΓ(t+φ)\mathbf z_\Gamma(t+\varphi), así que una perturbación tangencial equivale a un pequeño cambio de φ\varphi y no tiene por qué contraerse. La sección conserva solo la desviación transversal, que sí puede contraerse. Cuando existe una referencia externa de fase, como la fuerza periódica del capítulo 41, pueden plantearse además preguntas de sincronización. En un oscilador autónomo, la propiedad pertinente es la atracción transversal hacia la curva.

El oscilador de Van der Pol

Un modelo clásico de oscilación autosostenida es el oscilador de Van der Pol, propuesto para describir circuitos con triodos (van der Pol, 1926). Para mantener visibles las dimensiones lo escribimos primero como

q¨−μω0(1−q2X2)q˙+ω02q=0,\ddot q-\mu\omega_0\left(1-\frac{q^2}{X^2}\right)\dot q+\omega_0^2q=0,

donde qq tiene dimensiones de longitud, XX fija una escala de amplitud, ω0\omega_0 es una frecuencia angular y μ>0\mu>0 es adimensional. Con x=q/Xx=q/X y τ=ω0t\tau=\omega_0t la ecuación toma la forma

d2xdτ2−μ(1−x2)dxdτ+x=0.\frac{d^2x}{d\tau^2}-\mu(1-x^2)\frac{dx}{d\tau}+x=0.

En adelante el tiempo es adimensional y lo escribiremos tt. Con v=x˙v=\dot x el sistema es

x˙=v,v˙=μ(1−x2)v−x.\dot x=v,\qquad \dot v=\mu(1-x^2)v-x.

Es autónomo y bidimensional, sin una fase externa que añadir al estado.

El coeficiente que multiplica a x˙\dot x cambia de signo. Si ∣x∣<1|x|<1, el amortiguamiento efectivo es negativo; si ∣x∣>1|x|>1, es positivo. La región central amplifica el movimiento y la exterior lo disipa.

La expresión «amortiguamiento negativo» requiere una precisión física. Significa que la energía asociada a las variables (x,x˙)(x,\dot x) aumenta en esa región. Un dispositivo real necesita para ello una fuente de energía, como la alimentación de un circuito, que el modelo bidimensional no incluye. La ecuación describe la dinámica efectiva del oscilador y deja fuera el balance del aparato completo.

Balance de energía y selección de amplitud

Usemos como diagnóstico la energía del oscilador armónico,

E(x,v)=x2+v22,E(x,v)=\frac{x^2+v^2}{2},

que no se conserva en este sistema. A lo largo de las trayectorias,

E˙=xx˙+vv˙=xv+v[μ(1−x2)v−x]=μ(1−x2)v2.\dot E=x\dot x+v\dot v=xv+v\left[\mu(1-x^2)v-x\right]=\mu(1-x^2)v^2.

Con μ>0\mu>0 la energía aumenta donde ∣x∣<1|x|<1 y disminuye donde ∣x∣>1|x|>1, salvo en los puntos con v=0v=0, donde E˙\dot E se anula. Las oscilaciones pequeñas reciben energía, mientras que una excursión amplia atraviesa regiones donde la pierde. Una órbita periódica exige que ganancia y pérdida se compensen a lo largo de una vuelta. Como E(T)=E(0)E(T)=E(0) sobre una órbita de período TT,

μ∫0T(1−x2)v2 dt=0.\mu\int_0^T\left(1-x^2\right)v^2\,dt=0.

Esta igualdad es una condición necesaria. No determina por sí sola la órbita, porque x(t)x(t) y v(t)v(t) son precisamente las incógnitas.

Cuando 0<μ≪10<\mu\ll1 puede obtenerse una aproximación mediante promediado. Durante una vuelta el movimiento es casi armónico, x≈Rcos⁡tx\approx R\cos t y v≈−Rsin⁡tv\approx-R\sin t, con una amplitud RR que cambia lentamente. Al sustituir en el balance y promediar sobre un período de 2π2\pi, con ⟨sin⁡2t⟩=1/2\langle\sin^2t\rangle=1/2 y ⟨sin⁡2tcos⁡2t⟩=1/8\langle\sin^2t\cos^2t\rangle=1/8, se obtiene

⟨E˙⟩≈μ(R22−R48).\langle\dot E\rangle\approx\mu\left(\frac{R^2}{2}-\frac{R^4}{8}\right).

Para un movimiento casi armónico E≈R2/2E\approx R^2/2 y E˙≈RR˙\dot E\approx R\dot R. La amplitud sigue entonces la ecuación lenta

R˙≈μR2(1−R24).\dot R\approx\frac{\mu R}{2}\left(1-\frac{R^2}{4}\right).

Sus equilibrios son R=0R=0 y R=2R=2. Como R˙>0\dot R>0 para 0<R<20<R<2 y R˙<0\dot R<0 para R>2R>2, el promediado predice una amplitud estable cercana a 2 cuando μ\mu es pequeño (Strogatz, 2015, sec. 7.6). La ecuación lenta contiene algo más. Su derivada en R=2R=2 vale −μ-\mu, por lo que una pequeña desviación de la amplitud se multiplica aproximadamente por e−2πμe^{-2\pi\mu} en cada vuelta. Volveremos sobre esta predicción al calcular el multiplicador del ciclo.

El resultado es asintótico. Con μ=1\mu=1 la amplitud numérica del ciclo es 2,0086202{,}008620, próxima a 2, aunque esa concordancia no convierte la aproximación en un resultado válido para cualquier μ\mu.

Lo que decide la linealización del origen

El único equilibrio del sistema es el origen. El jacobiano es

J(x,v)=(01−1−2μxvμ(1−x2)).J(x,v)=\begin{pmatrix}0&1\\-1-2\mu xv&\mu(1-x^2)\end{pmatrix}.

En el origen,

J(0,0)=(01−1μ),J(0,0)=\begin{pmatrix}0&1\\-1&\mu\end{pmatrix},

cuyos valores propios satisfacen λ2−μλ+1=0\lambda^2-\mu\lambda+1=0, es decir, λ=(μ±μ2−4)/2\lambda=\bigl(\mu\pm\sqrt{\mu^2-4}\bigr)/2. Con μ=1\mu=1 valen 12±i32\tfrac12\pm i\tfrac{\sqrt3}{2} y el origen es un foco inestable. Para μ>2\mu>2 los dos valores propios son reales y positivos y el origen pasa a ser un nodo inestable. En ambos casos el equilibrio repele a las trayectorias cercanas.

Esta conclusión es local. Demuestra que las condiciones iniciales suficientemente próximas al origen, salvo el propio equilibrio, se alejan de él. No demuestra que exista un ciclo límite. En principio, las trayectorias podrían escapar sin quedar acotadas o acercarse a otra estructura. Aquí reaparece la lógica del capítulo 39. Si una trayectoria permanece acotada y su conjunto ω\omega-límite no contiene equilibrios, el teorema de Poincaré–Bendixson garantiza una órbita periódica. Para Van der Pol existe un resultado más específico, el teorema de Liénard.

Forma de Liénard y unicidad del ciclo

Una ecuación de Liénard tiene la forma

x¨+f(x)x˙+g(x)=0.\ddot x+f(x)\dot x+g(x)=0.

Con F(x)=∫0xf(s) dsF(x)=\int_0^xf(s)\,ds y la variable y=x˙+F(x)y=\dot x+F(x), la ecuación equivale al sistema

x˙=y−F(x),y˙=−g(x).\dot x=y-F(x),\qquad \dot y=-g(x).

En Van der Pol, f(x)=μ(x2−1)f(x)=\mu(x^2-1) y g(x)=xg(x)=x, así que

F(x)=μ(x33−x).F(x)=\mu\left(\frac{x^3}{3}-x\right).

El teorema de Liénard garantiza un único ciclo límite estable alrededor del origen si se cumplen las condiciones siguientes (Strogatz, 2015, sec. 7.4). Las funciones ff y gg son continuamente diferenciables, gg es impar con g(x)>0g(x)>0 para x>0x>0 y ff es par. La función impar FF tiene un único cero positivo aa, es negativa en 0<x<a0<x<a, es positiva y no decreciente para x>ax>a y tiende a infinito cuando x→∞x\to\infty.

En Van der Pol con μ>0\mu>0 todas se verifican. La función g(x)=xg(x)=x es impar y positiva para x>0x>0, mientras que ff es par. El único cero positivo de FF es a=3a=\sqrt3. Además, F(x)<0F(x)<0 si 0<x<30<x<\sqrt3, FF es positiva para x>3x>\sqrt3 con F′(x)=μ(x2−1)>0F'(x)=\mu(x^2-1)>0 y F(x)→∞F(x)\to\infty. Hay, por tanto, un único ciclo límite estable para cada μ>0\mu>0. Perko (2001) presenta una demostración completa del teorema.

Este resultado global es justamente lo que la linealización del origen no podía suministrar. Una simulación puede mostrar que muchas trayectorias se acercan a la misma curva. El teorema justifica la existencia y la unicidad del ciclo bajo las hipótesis del modelo.

La relación con el teorema de Poincaré–Bendixson también se aclara. El resultado del capítulo 39 es amplio y estructural. En un flujo plano, una trayectoria acotada cuyo conjunto límite no contiene equilibrios obliga a que exista una órbita periódica, pero el teorema no dice cuántas hay ni cuál es estable. Para aplicarlo a Van der Pol habría que construir antes una región atrapante que excluya el equilibrio inestable. El teorema de Liénard llega más lejos porque impone hipótesis adicionales sobre ff y gg. La forma de FF controla cómo cambia el efecto disipativo al atravesar distintas regiones del plano, mientras que g(x)=xg(x)=x fija una restauración de signo adecuado. Con ese contenido adicional se pasa de la existencia de alguna órbita periódica a la unicidad y la estabilidad de una.

El cambio a las coordenadas de Liénard reorganiza el estado sin aumentar su dimensión. En (x,v)(x,v) el balance de energía es inmediato, mientras que en (x,y)(x,y) la geometría que usa el teorema resulta más natural. La existencia de una órbita periódica aislada se conserva bajo este cambio regular de coordenadas, aunque la forma dibujada de la curva cambie.

Comparación entre la familia de Duffing y el ciclo de Van der Pol

Fijemos dos modelos adimensionales, el oscilador de Duffing con β=1\beta=1,

x¨+x+x3=0,\ddot x+x+x^3=0,

y el de Van der Pol con μ=1\mu=1,

x¨−(1−x2)x˙+x=0.\ddot x-(1-x^2)\dot x+x=0.

En el primero, el estado inicial (A,0)(A,0) fija la energía EA=A2/2+A4/4E_A=A^2/2+A^4/4 y con ella la órbita. Ningún mecanismo lleva una órbita de energía E1E_1 hacia otra de energía E2E_2, con lo que una perturbación radial cambia de forma permanente la órbita ocupada.

En el segundo, las condiciones iniciales no seleccionan amplitudes distintas. Las trayectorias que parten de (0,1; 0)(0{,}1;\,0), (4; 0)(4;\,0), (0; 4)(0;\,4), (−3; −1)(-3;\,-1) y (1,5; 0,5)(1{,}5;\,0{,}5) se acercan todas a la misma órbita (figura 42.2a). Tomemos como sección la semirrecta

Σ={(x,v):x=0,  v>0}.\Sigma=\{(x,v):x=0,\;v>0\}.

Después del transitorio, las cinco trayectorias cruzan Σ\Sigma con la misma velocidad, v∗≈2,172713693v^*\approx2{,}172713693, con diferencias menores que 10−1310^{-13}. El tiempo entre cruces sucesivos es el período, T≈6,663286859T\approx6{,}663286859. El máximo de ∣x∣|x| sobre el ciclo vale 2,0086198612{,}008619861.

Trayectorias interiores y exteriores se aproximan al ciclo límite de Van der Pol; las señales temporales conservan un desfase.
Figura 42.2. Oscilador de Van der Pol con μ = 1. En el panel (a), las trayectorias que parten de (0,1; 0), (4; 0) y (−3; −1) se acercan desde dentro y desde fuera al ciclo límite, trazado en negro. En el panel (b), las posiciones de las trayectorias que parten de (0,1; 0) y (4; 0) adoptan la misma forma de onda y conservan entre ellas un desfase constante. Ampliar figura ↗

Ambos sistemas son autónomos y no lineales. La diferencia está en la geometría del conjunto de soluciones. El oscilador de Duffing conserva una energía que fija la amplitud según la condición inicial, de manera que no recupera su órbita tras una perturbación transversal. El de Van der Pol gana o pierde energía según la región del plano y recupera la órbita dentro de su cuenca, cualquiera sea la amplitud inicial. Solo el segundo tiene un ciclo límite. La figura 42.2b muestra además lo que la estabilidad orbital no exige, porque las dos trayectorias convergen a la misma forma de onda y mantienen entre ellas un desfase constante.

Multiplicador transversal

Con la sección Σ\Sigma puede cuantificarse la estabilidad local del ciclo. Sea P(v0)P(v_0) la velocidad en el siguiente cruce de Σ\Sigma para la trayectoria que parte de (0,v0)(0,v_0). El ciclo corresponde al punto fijo P(v∗)=v∗P(v^*)=v^*. Una diferencia finita centrada, calculada con integraciones de alta precisión, da P′(v∗)≈8,597×10−4P'(v^*)\approx8{,}597\times10^{-4}. Las perturbaciones transversales pequeñas se reducen a menos de una milésima en cada vuelta.

Existe una comprobación independiente. Una perturbación infinitesimal ξ\boldsymbol\xi de la solución periódica zΓ(t)\mathbf z_\Gamma(t) satisface la ecuación variacional

ξ˙=J(t) ξ,J(t)=DF(zΓ(t)).\dot{\boldsymbol\xi}=J(t)\,\boldsymbol\xi,\qquad J(t)=D\mathbf F\bigl(\mathbf z_\Gamma(t)\bigr).

Sea Φ(t)\Phi(t) su matriz fundamental con Φ(0)=I\Phi(0)=I. La matriz Φ(T)\Phi(T), llamada matriz de monodromía, transforma una perturbación después de una vuelta completa. Sus valores propios son los multiplicadores de Floquet. En un sistema autónomo uno de ellos vale exactamente 1, porque el vector tangente z˙Γ(t)\dot{\mathbf z}_\Gamma(t) resuelve la ecuación variacional y es periódico. Ese multiplicador corresponde a desplazar la fase sobre la misma órbita.

En dos dimensiones queda un solo multiplicador no trivial, que mide la evolución transversal. La fórmula de Liouville da

det⁡Φ(T)=exp⁡(∫0Ttr⁡J(t) dt).\det\Phi(T)=\exp\left(\int_0^T\operatorname{tr}J(t)\,dt\right).

Como un multiplicador vale 1 y tr⁡J=∇⋅F\operatorname{tr}J=\nabla\cdot\mathbf F, el multiplicador transversal de una órbita periódica de un sistema plano autónomo es

M=exp⁡(∫0T∇⋅F(zΓ(t)) dt).M=\exp\left(\int_0^T\nabla\cdot\mathbf F\bigl(\mathbf z_\Gamma(t)\bigr)\,dt\right).

Este número coincide con P′(s∗)P'(s^*) en cualquier sección transversal (Perko, 2001). La fórmula explica también por qué P′(s∗)P'(s^*) es positivo en el plano, ya que una exponencial nunca es negativa. En Van der Pol la divergencia vale μ(1−x2)\mu(1-x^2). Para el ciclo con μ=1\mu=1,

∫0T(1−x2)dt≈−7,058932809,M≈e−7,058932809≈8,596951×10−4,\int_0^T\left(1-x^2\right)dt\approx-7{,}058932809,\qquad M\approx e^{-7{,}058932809}\approx8{,}596951\times10^{-4},

en acuerdo con la derivada del mapa de retorno. El mapa mide la contracción entre cruces, mientras que la ecuación variacional la acumula a lo largo de la vuelta.

El promediado anticipaba esta cantidad. Con x≈2cos⁡tx\approx2\cos t, la integral de la divergencia sobre un período de 2π2\pi vale μ∫02π(1−4cos⁡2t)dt=−2πμ\mu\int_0^{2\pi}\left(1-4\cos^2t\right)dt=-2\pi\mu, el mismo valor que se obtuvo de la ecuación lenta. Con μ=0,1\mu=0{,}1 la predicción ln⁡M≈−0,628\ln M\approx-0{,}628 difiere poco del valor numérico, −0,629-0{,}629. Con μ=1\mu=1 da −6,28-6{,}28 frente a −7,06-7{,}06, un error cercano al 11 % que señala el límite de la aproximación.

Comprobación numérica

Todas las integraciones del capítulo usaron el método DOP853 (Hairer et al., 1993), disponible en la función solve_ivp de SciPy (Virtanen et al., 2020), con tolerancia relativa 10−1210^{-12} y absoluta 10−1410^{-14}. Los tres períodos del cuadro 42.1 se obtuvieron también por cuadratura de la integral de T(A)T(A) y con la expresión elíptica. Las tres vías coinciden hasta el noveno decimal.

El bloque siguiente reproduce los cálculos del ciclo de Van der Pol. Añade al sistema la variable II, con I˙=μ(1−x2)\dot I=\mu(1-x^2), para que el integrador acumule la divergencia con la misma precisión que el estado. El programa recorre un transitorio largo desde (0,1; 0)(0{,}1;\,0) y registra los cruces de la sección. Después integra una vuelta desde el último cruce, detecta el máximo de xx y estima P′(v∗)P'(v^*) con una diferencia centrada de paso 10−510^{-5}.

import numpy as np
from scipy.integrate import solve_ivp

mu = 1.0

def campo(t, z):
    x, v, I = z
    return [v, mu * (1 - x * x) * v - x, mu * (1 - x * x)]

def cruce(t, z):          # sección x = 0 recorrida con v > 0
    return z[0]
cruce.direction = 1

def maximo(t, z):         # máximo de x, donde v pasa de positiva a negativa
    return z[1]
maximo.direction = -1

opciones = dict(method="DOP853", rtol=1e-12, atol=1e-14)

trans = solve_ivp(campo, (0, 200), [0.1, 0.0, 0.0], events=cruce, **opciones)
t_cruces = trans.t_events[0]
T = t_cruces[-1] - t_cruces[-2]
v_est = trans.y_events[0][-1][1]

def vuelta(v0):
    """Integra desde (0, v0) hasta el primer retorno a la sección."""
    s = solve_ivp(campo, (0, 1.6 * T), [0.0, v0, 0.0],
                  events=[cruce, maximo], **opciones)
    k = np.argmax(s.t_events[0] > 1.0)   # descarta el punto de partida
    return s.y_events[0][k], s.y_events[1][0]

retorno, pico = vuelta(v_est)
h = 1e-5
derivada = (vuelta(v_est + h)[0][1] - vuelta(v_est - h)[0][1]) / (2 * h)

print(f"período         {T:.9f}")
print(f"cruce v*        {v_est:.9f}")
print(f"amplitud        {pico[0]:.9f}")
print(f"multiplicador   {np.exp(retorno[2]):.9e}")
print(f"derivada de P   {derivada:.9e}")

El programa imprime lo siguiente.

período         6.663286859
cruce v*        2.172713693
amplitud        2.008619861
multiplicador   8.596950636e-04
derivada de P   8.596950929e-04

Los dos cálculos del multiplicador difieren en unas tres partes en cien millones, un desacuerdo compatible con el error de la diferencia finita. La convergencia de varias trayectorias hacia una curva común es evidencia numérica sobre las integraciones realizadas. La unicidad del ciclo se apoya en el teorema de Liénard. La concordancia entre los dos cálculos del multiplicador verifica la implementación y la fórmula en este caso, sin sustituir su demostración general.

Del régimen casi sinusoidal a la relajación

El parámetro μ\mu controla la intensidad del amortiguamiento no lineal. Con μ\mu pequeño la solución se parece a una sinusoide cuya amplitud cambia despacio, el contexto en que el promediado resulta informativo. Al aumentar μ\mu, la forma de onda deja de ser sinusoidal. Aparecen tramos lentos separados por transiciones rápidas y el oscilador entra en el régimen que el propio Van der Pol llamó oscilación de relajación (van der Pol, 1926).

El cuadro 42.2 muestra que la amplitud se mantiene cerca de 2 en todo el intervalo, mientras que el período crece con μ\mu y el ciclo atrae con una intensidad que aumenta rápidamente. Para μ\mu grande el período crece de manera aproximadamente proporcional a μ\mu. Los cocientes T/μT/\mu valen 1,9081{,}908 con μ=10\mu=10, 1,7341{,}734 con μ=20\mu=20 y 1,6501{,}650 con μ=50\mu=50. Se acercan lentamente al valor asintótico 3−2ln⁡2≈1,6143-2\ln2\approx1{,}614 (Strogatz, 2015, sec. 7.5).

Cuadro 42.2. Período, amplitud y logaritmo del multiplicador transversal del ciclo de Van der Pol para varios valores de μ\mu.

μ\muPeríodo TTAmplitudln⁡M\ln M
0,16,2871112,000103−0,629
0,56,3806762,002488−3,240
16,6632872,008620−7,059
27,6298742,019891−18,18
511,6122312,021508−85,45
1019,0783702,014285−311,8
Ciclos de Van der Pol para tres parámetros: la oscilación casi sinusoidal se transforma en tramos lentos y saltos rápidos.
Figura 42.3. Ciclo límite de Van der Pol para tres valores de μ (0,1; 1 y 5). El panel (a) muestra las órbitas en el plano (x, v), con escalas distintas en los ejes. El panel (b) muestra la posición a lo largo de un período, con el tiempo dividido por el período de cada ciclo. Con μ = 5 la forma de onda combina tramos lentos con saltos rápidos. Ampliar figura ↗

No desarrollaremos aquí la separación formal entre escalas lentas y rápidas, que requiere identificar un parámetro pequeño que multiplica una de las derivadas y distinguir las variedades lentas de las capas rápidas. Ese análisis corresponde al capítulo 47. Por ahora basta registrar que un ciclo límite no necesita tener forma sinusoidal. La periodicidad solo requiere que el estado se repita después de un período. La forma de onda puede contener tramos lentos y transiciones abruptas sin que la órbita deje de ser periódica.

Qué autoriza a hablar de un ciclo límite

Con lo visto hasta aquí puede precisarse qué evidencia sostiene cada afirmación sobre un ciclo límite. Una curva cerrada en un retrato de fases no basta, porque las órbitas del oscilador armónico y las de Duffing también son cerradas y forman familias. La estabilidad tampoco forma parte de la definición. Existen ciclos límite repulsivos y semiestables, de modo que la atracción debe demostrarse o calcularse aparte, por ejemplo mediante el multiplicador transversal.

Una serie temporal casi periódica admite varias explicaciones además de un atractor periódico. Puede provenir de una fuerza externa, de un transitorio muy lento, de una dinámica cuasiperiódica o de la proyección parcial de un estado de mayor dimensión. Identificar un ciclo límite en datos requiere un modelo o pruebas dinámicas adicionales, como la recuperación de la amplitud después de una perturbación.

La linealización de un equilibrio inestable describe la dinámica cerca de ese punto y no garantiza acotación global ni la existencia de una órbita periódica. En el otro extremo, integrar muchas condiciones iniciales puede revelar una estructura y refutar hipótesis, aunque una muestra finita de estados iniciales no demuestra la unicidad de un ciclo ni determina con exactitud su cuenca. En Van der Pol, la unicidad proviene del teorema de Liénard y la estabilidad local se lee en el multiplicador.

La estabilidad orbital tampoco implica convergencia a una fase única. La dirección tangente es neutral en un sistema autónomo y un desfase entre dos trayectorias persiste indefinidamente, como muestra la figura 42.2b. El balance E˙=μ(1−x2)v2\dot E=\mu(1-x^2)v^2 describe, a su vez, el intercambio de energía de las variables reducidas. Un balance físico completo tendría que incluir la fuente que suministra esa energía.

Hasta aquí mantuvimos fija la estructura del sistema y estudiamos qué soluciones admite. El capítulo 43 permitirá que un parámetro cambie y preguntará cuándo se reorganizan el número o la estabilidad de las soluciones, es decir, cuándo ocurre una bifurcación.

Ejercicios

Ejercicio 42.1. Considere el oscilador de Duffing conservativo con β>0\beta>0. (a) Verifique la factorización de EA−V(Au)E_A-V(Au) usada en el texto. (b) Desarrolle el integrando de T(A)T(A) para βA2\beta A^2 pequeño y demuestre que T(A)≈2π(1−38βA2)T(A)\approx2\pi\left(1-\tfrac38\beta A^2\right). (c) Evalúe la aproximación con β=1\beta=1 y A=0,5A=0{,}5 y compárela con el cuadro 42.1. ¿Qué ocurre con A=1A=1?

Ejercicio 42.2. Considere el resorte blando, con β=−1\beta=-1. (a) Encuentre los máximos del potencial VV y su valor. (b) ¿Para qué amplitudes iniciales AA, con v(0)=0v(0)=0, la solución es periódica? (c) Use la expresión de T(A)T(A) para mostrar que el período crece con la amplitud y explique por qué diverge cuando A→1A\to1. (d) ¿Tiene este sistema ciclos límite?

Ejercicio 42.3. Considere los sistemas en coordenadas polares con θ˙=1\dot\theta=1 y (a) r˙=r(1−r2)\dot r=r(1-r^2), (b) r˙=r(r−1)\dot r=r(r-1), (c) r˙=r(1−r)2\dot r=r(1-r)^2. Clasifique en cada caso la órbita r=1r=1 como ciclo estable, repulsivo o semiestable y calcule su multiplicador linealizando r˙\dot r cerca de r=1r=1. (d) En el caso (a), la divergencia del campo en coordenadas cartesianas es 2−4r22-4r^2. Compruebe que la fórmula del multiplicador da el mismo resultado.

Ejercicio 42.4. Considere la ecuación lenta obtenida por promediado. (a) Demuestre que S=R2S=R^2 satisface S˙=μS(1−S/4)\dot S=\mu S(1-S/4) y resuélvala con S(0)=S0S(0)=S_0. (b) Con μ=0,1\mu=0{,}1 y R0=0,1R_0=0{,}1, calcule el instante en que la amplitud promediada alcanza 1,91{,}9. (c) En ese instante, la integración del sistema completo desde (0,1; 0)(0{,}1;\,0) da x2+v2≈1,88\sqrt{x^2+v^2}\approx1{,}88. Interprete la diferencia.

Ejercicio 42.5. (a) Demuestre que si x(t)x(t) resuelve la ecuación de Van der Pol con parámetro μ\mu, entonces X(t)=x(−t)X(t)=x(-t) la resuelve con parámetro −μ-\mu. (b) Deduzca que para μ<0\mu<0 el sistema tiene un único ciclo límite repulsivo y que el origen es estable. (c) ¿Qué relación hay entre los multiplicadores de los ciclos con μ\mu y −μ-\mu? Calcule el de μ=−1\mu=-1.

Ejercicio 42.6. Para el ciclo de Van der Pol con μ=1\mu=1 y M≈8,597×10−4M\approx8{,}597\times10^{-4}, considere una desviación inicial de 0,10{,}1 sobre la sección Σ\Sigma. (a) Estime con la aproximación lineal la desviación después de uno y de dos retornos. (b) La integración del sistema completo da 7,76×10−57{,}76\times10^{-5} y 6,67×10−86{,}67\times10^{-8}. Explique por qué el segundo cociente entre desviaciones sucesivas se acerca más a MM que el primero. (c) Calcule la tasa media de contracción transversal por unidad de tiempo.

Consultar las soluciones de los ejercicios

Soluciones de los ejercicios

Solución 42.1. (a) Como EA=V(A)E_A=V(A), se tiene EA−V(Au)=A22(1−u2)+βA44(1−u4)E_A-V(Au)=\tfrac{A^2}{2}(1-u^2)+\tfrac{\beta A^4}{4}(1-u^4). Al usar 1−u4=(1−u2)(1+u2)1-u^4=(1-u^2)(1+u^2) y sacar el factor común A22(1−u2)\tfrac{A^2}{2}(1-u^2) se obtiene la expresión del texto. (b) Con ε=12βA2\varepsilon=\tfrac12\beta A^2, el corchete elevado a −12-\tfrac12 vale aproximadamente 1−ε2(1+u2)1-\tfrac{\varepsilon}{2}(1+u^2). Como ∫01(1−u2)−1/2du=π/2\int_0^1(1-u^2)^{-1/2}du=\pi/2 e ∫01u2(1−u2)−1/2du=π/4\int_0^1u^2(1-u^2)^{-1/2}du=\pi/4, resulta T≈2π−2ε⋅3π4=2π(1−38βA2)T\approx2\pi-2\varepsilon\cdot\tfrac{3\pi}{4}=2\pi\left(1-\tfrac38\beta A^2\right). (c) Con A=0,5A=0{,}5 la aproximación da 5,69415{,}6941 frente a 5,76885{,}7688, un error relativo de 1,31{,}3 %. Con A=1A=1 da 3,92703{,}9270 frente a 4,76804{,}7680. El desarrollo requiere βA2\beta A^2 pequeño y deja de ser útil cuando esa cantidad se acerca a uno.

Solución 42.2. (a) Con β=−1\beta=-1, V(x)=x2/2−x4/4V(x)=x^2/2-x^4/4 y V′(x)=x(1−x2)V'(x)=x(1-x^2). Los máximos están en x=±1x=\pm1, con V(±1)=1/4V(\pm1)=1/4. (b) La solución es periódica si 0<A<10<A<1, porque entonces la energía es menor que 1/41/4 y la partícula queda confinada en el pozo central. Con A=1A=1 el estado inicial es el propio equilibrio inestable. Si A>1A>1, la fuerza −V′(A)=A(A2−1)-V'(A)=A(A^2-1) es positiva y la partícula se aleja sin límite. (c) Con β<0\beta<0 el corchete 1−12A2(1+u2)1-\tfrac12A^2(1+u^2) disminuye al crecer AA, luego el integrando aumenta y el período crece desde 2π2\pi. Con A=1A=1 el corchete vale exactamente 12(1−u2)\tfrac12(1-u^2), el integrando se reduce a 2/(1−u2)\sqrt2/(1-u^2) y la integral diverge en u=1u=1. Para A<1A<1 la integral es finita y crece sin límite cuando A→1A\to1. Por ejemplo, T(0,5)≈6,978T(0{,}5)\approx6{,}978, T(0,9)≈10,62T(0{,}9)\approx10{,}62 y T(0,99)≈16,96T(0{,}99)\approx16{,}96. La órbita límite es la separatriz que une los puntos de silla x=±1x=\pm1. (d) No. Las órbitas periódicas forman una familia continua parametrizada por la energía y ninguna está aislada.

Solución 42.3. Sea h(r)h(r) el segundo miembro de la ecuación radial y ρ=r−1\rho=r-1. Cerca del ciclo, ρ˙≈h′(1)ρ\dot\rho\approx h'(1)\rho y el período es 2π2\pi, así que M=e2πh′(1)M=e^{2\pi h'(1)}. (a) h′(1)=1−3=−2h'(1)=1-3=-2, el ciclo es estable y M=e−4π≈3,49×10−6M=e^{-4\pi}\approx3{,}49\times10^{-6}. (b) h′(1)=2−1=1h'(1)=2-1=1, el ciclo es repulsivo y M=e2π≈535,5M=e^{2\pi}\approx535{,}5. (c) h′(1)=0h'(1)=0 y M=1M=1, luego la linealización no decide. Como r˙>0\dot r>0 a ambos lados de r=1r=1, las trayectorias interiores se acercan al ciclo y las exteriores se alejan de él. El ciclo es semiestable. (d) Sobre r=1r=1 la divergencia vale 2−4=−22-4=-2 y su integral sobre una vuelta es −4π-4\pi, que da el mismo multiplicador que en (a).

Solución 42.4. (a) S˙=2RR˙=μR2(1−R2/4)=μS(1−S/4)\dot S=2R\dot R=\mu R^2\left(1-R^2/4\right)=\mu S(1-S/4), una ecuación logística con tasa μ\mu y capacidad 4. Su solución es S(t)=4/[1+(4/S0−1)e−μt]S(t)=4/\bigl[1+(4/S_0-1)e^{-\mu t}\bigr]. (b) Con S0=0,01S_0=0{,}01 y S=1,92=3,61S=1{,}9^2=3{,}61, el instante es t=ln⁡[(4/0,01−1)/(4/3,61−1)]/0,1≈82,1t=\ln\bigl[(4/0{,}01-1)/(4/3{,}61-1)\bigr]/0{,}1\approx82{,}1. (c) La diferencia, de unos 0,020{,}02, es compatible con las correcciones de orden μ\mu que el promediado desprecia. La amplitud promediada describe una envolvente, mientras que x2+v2\sqrt{x^2+v^2} oscila en torno a ella porque la órbita no es exactamente una circunferencia.

Solución 42.5. (a) Con X(t)=x(−t)X(t)=x(-t) se tiene X˙(t)=−x˙(−t)\dot X(t)=-\dot x(-t) y X¨(t)=x¨(−t)\ddot X(t)=\ddot x(-t). Al evaluar la ecuación de xx en −t-t y sustituir resulta X¨+μ(1−X2)X˙+X=0\ddot X+\mu(1-X^2)\dot X+X=0, que es la ecuación de Van der Pol con parámetro −μ-\mu. (b) La inversión temporal lleva el ciclo estable de parámetro ∣μ∣|\mu| a un ciclo del sistema con parámetro −∣μ∣-|\mu|, reflejado en el plano mediante v↦−vv\mapsto-v. Un ciclo que atraía hacia el futuro repele después de invertir el tiempo. La unicidad se conserva porque la correspondencia es biunívoca. En el origen, λ2−μλ+1=0\lambda^2-\mu\lambda+1=0 con μ<0\mu<0 da valores propios de parte real negativa, por lo que el origen es estable. (c) Invertir el tiempo cambia el signo de la integral de la divergencia, de modo que M(−μ)=1/M(μ)M(-\mu)=1/M(\mu). Para μ=−1\mu=-1, M≈1/(8,597×10−4)≈1163M\approx1/(8{,}597\times10^{-4})\approx1163.

Solución 42.6. (a) La aproximación lineal da 0,1M≈8,60×10−50{,}1M\approx8{,}60\times10^{-5} después de un retorno y 0,1M2≈7,39×10−80{,}1M^2\approx7{,}39\times10^{-8} después de dos. (b) El primer cociente vale 7,76×10−5/0,1≈7,8×10−47{,}76\times10^{-5}/0{,}1\approx7{,}8\times10^{-4} y difiere de MM en un 10 %, porque una desviación de 0,10{,}1 todavía activa términos no lineales del mapa de retorno. El cociente siguiente parte de una desviación mil veces menor y vale 6,67×10−8/7,76×10−5≈8,60×10−46{,}67\times10^{-8}/7{,}76\times10^{-5}\approx8{,}60\times10^{-4}, prácticamente MM. (c) La tasa media es ln⁡M/T≈−7,0589/6,6633≈−1,059\ln M/T\approx-7{,}0589/6{,}6633\approx-1{,}059 por unidad de tiempo adimensional.

Referencias

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